Creo que tengo algo

Recibo unos whats apps de una amiga: 

«Empecé hace 2 semanas con dolores de ojo izquierdo y de cabeza.

Terminé un día en urgencias ya preocupada.

Me pasaron a oftalmología y me dijeron que todo estaba bien.

El médico de urgencias me mandó una resonancia cerebral y aunque no me darán el informe hasta dentro de unos días, te paso esta fotografía que me tiene muy rayada.

Me mandaron paracetamol y enantyum. 

Odio tomar nada.

Sólo he tomado paracetamol y no me ha hecho nada” 

Caso real: consulta inicial

Y me manda un corte de la resonancia (entre más de 100 imágenes) donde aparece “algo”.

Vamos por partes.

Dolor de cabeza + dolor de ojo.

Exploración neurológica y oftalmológica normal.

Sospecha diagnóstica: migraña. Tratamiento analgésico y anti-inflamatorio.

Miro la imagen.

Lo que le preocupa a mi amiga está en el suelo de la órbita derecha.

Nada que ver con su dolor.

Nada que sea de importancia.

Le contesto:

“La imagen que me mandas es el ojo derecho y no es nada, así que no te preocupes.

¿Bebes bastante agua estos días?

Muy poca, con este calor no tengo ganas ni de beber.

Ok.

Bebe el doble de agua que bebas ahora, deja el paracetamol y toma enantyum un par de días y dime cómo vas”.

Análisis de la resonancia

Tres días más tarde: 

“Estoy mucho mejor.

Le he pasado la reso a una prima que tengo cirujana.

Se la ha pasado a una radióloga de su hospital y me dice que está todo bien.

Me alegro mucho.

No dejes de beber abundante agua”.

Al día siguiente:

“Me acaba de volver el mismo dolor.

Ha sido dejar dos días la pastilla y empezar otra vez.

¿El finde estuviste bien?

Sí perfecta.

Ha sido volver a trabajar y a las dos horas…”

Reflexión sobre el estrés y la salud mental

¿Notas algo?

¿Te ha pasado alguna vez?

Pones el pensamiento en el síntoma, en el dolor, en mirar 100 imágenes de una resonancia, en pensar todo lo malo que puede aparecer…

Hay un problema con el cerebro.

Si le dejas que tome el control, le gusta más pensar la vida que vivirla.

Porque para vivirla tienes que sentirte.

Y para sentirte tienes que parar, escucharte y MIRAR.

Y luego decidir.

Y tomar acción.

Y eso implica cosas.

Si quieres dejar de pensar tanto y vivir más, es aquí abajo:

Sal del infierno de la ansiedad

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